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02/04/12
Seis reflexiones sobre la Huelga General del 29-M
Por Carlos Romero González
Secretario de Política Sindical y Sectorial de MCA-UGT
La jornada del 29M tiene varios análisis seguramente. Y sin duda alguna, lo primero que cabe destacar es que ha sido un gran éxito democrático en cuanto a participación. Pero hay otros aspectos que pueden pasar desapercibidos. Como hemos tenido ocasión de estar tanto en los piquetes de la noche anterior, en el desarrollo de la jornada y en las manifestaciones de después, creo que hay algunas conclusiones que se pueden extraer del día de la Huelga General.
Lo primero que quiero decir es que el 29M ha sido una jornada de participación y refleja perfectamente la sociedad dual que tenemos. Porque en el principio de la huelga han participado todos aquellos que han querido hacerlo, que entienden las razones de la misma, y sobre todo que pueden participar en ella. Es decir, el paro masivo que se ha dado en los sectores de la industria y en la construcción refleja que en las grandes industrias los trabajadores que no tienen el temor a perder su puesto de trabajo han secundado la huelga sin ninguna presión y convencidos de que había razones suficientes para hacerla y secundarla. Esto explica que todas las plantillas de las grandes empresas hayan parado prácticamente al 100%; se han cumplido de manera escrupulosa los servicios mínimos, pero no ha ido ni una persona más a trabajar.
Sin embargo, hemos podido comprobar –y yo personalmente porque he participado en algunos piquetes informativos- la preocupación que se refleja en los rostros de los trabajadores de las subcontratas de esas grandes empresas, que en un número reducido, es verdad, eran los que iban a trabajar con ese rostro de tensión que mostraba exactamente eso, la tensión que viven en su puesto de trabajo porque temían que la amenaza de su jefe de que si no entraban a trabajar este día podían ser despedidos se convirtiera en realidad.
Opino que es también un momento para reflexionar sobre la actitud de los piquetes. Creo que el comportamiento que han tenido los piquetes ha sido absolutamente escrupuloso, pero en todo caso también esta es una oportunidad para disculparnos con aquellos trabajadores que, sometidos a la coacción de sus jefes, se han visto obligados a enfrentarse con los piquetes y que hayan sufrido o hayan sentido una presión violenta, aunque se de manera verbal, desde los piquetes. Creo necesario hacer esta reflexión, pedir disculpas a aquellos trabajadores que se hayan podido sentir presionados con los piquetes, pero creo también que hoy, ya en frío, podemos también entender, y eso es lo que se demostraba, cómo algunos trabajadores y trabajadoras se han presentado a las puertas de sus fábricas con la intención de entrar porque sentían la presión de sus jefes, ya que todos, o la gran mayoría, pertenecían a pequeñas empresas subcontratistas de las principales empresas.
También quiero destacar la participación ejemplar de los cuadros sindicales en los piquetes. Ha habido una mayor disposición que en alguna otra ocasión a participar en los piquetes, y eso también refleja el grado de conciencia que existe dentro de las organizaciones sindicales para participar en un día duro como es la jornada de huelga. Son muchas horas de trabajo por la noche, cansados, con frío, pero hemos visto mucho entusiasmo, mucha gente joven, muchas personas que se han adherido de manera voluntaria para participar en los piquetes de las organizaciones sindicales. Hemos podido comprobar cómo a los piquetes se sumaban personas absolutamente ajenas a las organizaciones sindicales, que nos han acompañado durante toda la noche, que se han decidido a recorrer con nosotros las calles de las ciudades para comprobar que la huelga se estaba llevando con normalidad y con una participación masiva.
En cuanto a las manifestaciones, por una parte tengo que resaltar el grado de conciencia que hay de la profundidad de esta reforma, de lo nefasta que va a resultar para los trabajadores, y por tanto la respuesta ciudadana en esas manifestaciones así lo refleja. Además, eso es la otra cara de la moneada de esta jornada de huelga. La huelga la han secundado todos aquellos que quieren pero, sobre todo, aquellos que pueden hacerla, y a la manifestación han asistido todos aquellos que quieren, que son mucho más de los que pueden hacer la huelga. Por tanto, esa es la dualidad también de la jornada, el reflejo dual de esa sociedad que tenemos: en la huelga solo participan los que no están condicionados y en la manifestación participan todos los que están convencidos. La participación tan numerosa en las manifestaciones expresa el grado de conciencia que existe entre la sociedad y la facilidad de asistir a ellos de manera libre, sin estar sometidos a presión o coacción. Por eso la participación mayoritaria que se da.
Otro análisis, y quizás el más importante: lo que el día 29 se ha vivido en las 110 manifestaciones que se han desarrollado a lo largo de todo el país refleja también la capacidad de convocatoria que tienen también las dos grandes confederaciones sindicales, UGT y CCOO. Sólo los dos sindicatos mayoritarios tenemos la capacidad de convocar a cientos de miles de personas que ayer se han manifestado simultáneamente en toda España. Y esto también se puede considerar como una especie de revalida de la capacidad de convocatoria y de organización que tenemos los sindicatos. Sólo a través de las convocatorias de las grandes confederaciones es posible canalizar el descontento que tiene esta sociedad, sólo a través de las organizaciones sindicales se puede garantizar la participación en tantas y tantas manifestaciones, de manera absolutamente pacifica, tal y como se han desarrollado durante el día de ayer. Y creo que esa revalida se ha aprobado con una nota alta. No hay otro movimiento ciudadano capaz de equipararse a la capacidad de convocatoria que tienen los dos sindicatos mayoritarios.
La última reflexión: la reacción del Gobierno. Considero que es una reacción lamentable de soberbia, de prepotencia ante un acto que ellos mismos han podido valorar con una participación importantísima en la huelga y espectacular en las manifestaciones: Su soberbia no les permite todavía entender que no es posible continuar adelante con un proyecto político como el que representa en estos momentos el Gobierno del Partido Popular sin pararse a reflexionar sobre la necesidad de convocar a los agentes sociales, de llamarles a una negociación que culmine en un gran pacto social, que es la única vía que nos puede permitir salir de esta situación de crisis. Empecinarse en mantener la Reforma Laboral a capa y espada como está haciendo la ministra de Empleo, creo que es la expresión del mayor error político que comete un Gobierno como este, que no quiere tener en cuenta, no quiere atender, lo que el día 29 ha sido una masiva llamada de atención de la ciudadanía a las políticas equivocadas del Gobierno del Partido Popular.
13:56 Anotado en Actualidad, Política Económica, Política Social, Sindicato y Sociedad | Permalink | Comentarios (1) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: carlos romero, reforma laboral, huelga general, mca-ugt |
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Comentarios
Tres intiresno, gracias
Anotado por: Bursuabuffede | 14/06/12
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