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23/03/11

La obsesión por recortar el déficit no debe cortar las alas al desarrollo industrial

 

Por Carlos Romero González

 Secretario de Política Sindical y Sectorial de MCA-UGT

 

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La principal critica sindical al Pacto de “competitividad o “del Euro”, según su más reciente denominación, es la ausencia de medidas que pueden ayudar efectivamente al crecimiento económico y a la creación de empleo. Los reiterados ajustes presupuestarios y la presión a la baja de los salarios, que se derivan de la aplicación de algunos de sus mandatos, volverán a incidir negativamente en la demanda interna europea y añadirán nuevos obstáculos a la recuperación del crecimiento de la economía y del empleo. Con más de 23 millones de parados en los Estados miembros de la UE y 4,7 millones en nuestro país, estas carencias son injustificables. La obsesión por reducir los déficits públicos puede hacer imposible el necesario crecimiento de la economía que debería permitir la creación de empleo de calidad, que es para MCA-UGT un objetivo irrenunciable de cualquier política económica. Un objetivo para cuya consecución se requiere que la industria tenga el peso y la fortaleza necesaria, y ello pasa necesariamente por articular una política industrial participada, expansiva y sostenible.

 

 


En otras palabras, hay materias que deberían quedar fuera de cualquier recorte presupuestario: una de ellas es, desde luego, aquella que tiene que ver con la cobertura social en su sentido más amplio, es decir con la defensa del Estado Social que ha llegado a ser una seña de identidad del Continente Europeo y que ahora se está viendo amenazado seriamente, y otra es la que tiene como destino la inversión productiva en sectores susceptibles de generar empleo estable, de calidad y con derechos. 

En ese contexto poco propicio que determinan las Políticas Económicas de la Comisión Europea, definidas por una mayoría de gobiernos de la derecha que impide a los estados endeudarse más allá de límites estrechos, nos parece muy importante la propuesta que la Federación Europea de Metalúrgicos (FEM) ha incorporado en sus documentos congresuales. Una idea que ha sido propuesta por MCA-UGT en la reunión mantenida por el Comité Ejecutivo de la FEM , celebrada, ayer y anteayer, días 21 y 22 de marzo en Bruselas. 

Nuestra propuesta busca que el gasto público derivado de cualquier medida dirigida a impulsar el sector industrial debería quedar fuera del cómputo del déficit, ya que entendemos que esta fuera de toda duda la aportación de estos recursos al crecimiento sostenido y sostenible de nuestra economía y del empleo industrial. 

Proponemos en concreto que el criterio de un máximo del 3% de déficit público que establece la Comisión Europea se flexibilice, excluyendo las inversiones productivas y aceptando un límite al déficit sobre el consumo público. Un objetivo que complementa la propuesta de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), que sugiere revisar las perspectivas de saneamiento de las finanzas públicas autorizando a los estados miembros a alcanzar el objetivo de reducir sus déficit al 3% de aquí a 2016-17 en lugar de tener que hacerlo antes de 2012-2013, como establece la Comisión Europea en el Pacto de Competitividad.

En definitiva, necesitamos alguna propuesta que permita un margen real de maniobra, una prueba de cierto coraje político. El principal reto de la gobernanza económica europea hoy consiste en transformar un crecimiento económico frágil en una recuperación autosostenible a largo plazo. Este objetivo, no nos engañemos, no se puede lograr a través de una coordinación de medidas de ajuste fiscal o a través del dumping salarial y social a escala europea. Y tampoco sirven la repetición de invocaciones al cambio de modelo productivo a modo de “mantras”, ni las llamadas “evangélicas” a la buena voluntad industrializadora si no se acompañan de planificación y de recursos. Es necesario poner en marcha una verdadera política industrial con recursos y eso no sintoniza bien con la limitación en la inversión pública que impone esa política económica obsesionada con los déficits.

Mañana,  24 de marzo, coincidiendo con el Consejo Europeo que aprobará el Pacto por el Euro o de Competitividad, los sindicatos europeos hemos convocado concentraciones en todas las comunidades autónomas para reivindicar una gobernanza más justa y que dé prioridad al crecimiento económico y el empleo. Y es que esta cumbre que reunirá a los líderes de la Unión Europea (UE) los próximos 24 y 25 de marzo en Bruselas para concretar su gobierno económico marcará “un antes y un después”, ya que pocas de ellas han tenido un contenido tan decisivo para el futuro. En esas convocatorias, frente a esa concepción restrictiva que preside hoy una Unión Europea que prefiere el estancamiento al déficit, MCA-UGT llevará bien alta su bandera en defensa de la política industrial. No es posible una verdadera salida de la crisis sin esa apuesta decidida por una política industrial integrada en la que las inversiones productivas en infraestructuras no sean penalizadas bajo el pretexto de reducir el déficit del Estado.

 

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