« Consecuentes, realistas y veraces | Página de inicio | Rehabilitación y creación de empleo »
20/10/10
Otra reforma es posible... y necesaria
Por Manuel Fernández López "Lito"
Secretario General de MCA-UGT

El éxito de la Huelga General y las manifestaciones debe hacer reflexionar al Gobierno acerca de sus políticas de reformas y ajustes, especialmente tras los cambios sucedidos en su seno –y que aquí no voy a valorar aún-. El nuevo Ejecutivo debe darse cuenta de lo desacertado de las decisiones adoptadas en materia de reformas y ajustes, de que la creación de empleo pasa por el crecimiento económico y no por la congelación de las inversiones públicas y el abaratamiento del despido impuesto en la Reforma Laboral, de que las pensiones, la negociación colectiva y otras materias sociales, como la sanidad o las prestaciones por desempleo, no son el problema, mientras parece olvidar otras reformas como la financiera o la fiscal. Además de rectificar, la principal enseñanza que debe sacar el Gobierno de esta Huelga General es que otra reforma es posible…y necesaria.
Si en algo todos los agentes sociales, expertos, gobiernos central y autonómicos están de acuerdo respecto al mercado laboral de nuestro país es que en ningún momento se han abordado los cambios estructurales que requiere que cimienten actividades económicas capaces de hacer frentes a crisis económicas globales, como la actual, o a sectoriales que se pueden producir en cualquier momento.
El problema clave del mercado laboral español es el crecimiento desmedido del desempleo cuando las crisis se producen. Es un problema que no por explicado, analizado y denunciado ha significado cambios estructurales en el mismo y en el modelo productivo, que ha basado su crecimiento económico en una mano de obra intensiva y poco cualificada, centrada en los sectores de construcción, hostelería y turismo, que en muchos casos no aportan suficiente valor añadido ni innovación, con una baja cualificación profesional, y con contrataciones temporales y muy precarias, que suponen el lastre que los empresarios sueltan en primer lugar cuando existe el menor problema, lo que a su vez incrementa los niveles de paro y desempleo a las tasas más altas de nuestro entorno.
Algunos denuncian que el mercado laboral es dual, que existen profundas diferencias en las condiciones de trabajo y salariales entre los trabajadores fijos y los temporales, pero desde el punto de vista de MCA-UGT no puede ser que la solución sea más destrucción de empleo estable a cambio de una mayor temporalidad y descenso de las condiciones laborales, como ocurre con la Reforma Laboral. Mientras el Ejecutivo decía que pretendía reducir la temporalidad, paradójicamente en su reforma no se recorta ni una sola modalidad de contratación temporal y la penalización de la misma mediante un aumento de la indemnización cuando finalice un contrato no se producirá hasta 2015.
No es posible que el cambio del modelo de relaciones laborales y la apuesta por un nuevo modelo productivo esté orientado hacia la desregulación, la congelación salarial y la reducción de costes del despido, ya que entendemos que si los empresarios y el Gobierno piensan que esa es la solución no están orientando los cambios hacia la creación de puestos de trabajo sino como destruir más empleo a menor coste, haciendo desaparecer, además, el derecho laboral al no tener que contar con la tutela de los tribunales laborales, como ya es el caso de los despedidos al amparo de la Ley Concursal.
Nuevo modelo productivo
La dualidad del mercado laboral, la diferencia de condiciones laborales y salariales, no se rompe con una bajada de dichas condiciones, sino incrementando la capacidad productiva y competitiva de nuestras empresas y sectores, con un aumento de la cualificación profesional de los trabajadores, con una inversión en I+D+i que no sitúe en los ratios de los países económicamente más poderosos. Porque competir con salarios bajos y desregulación no es rentable, porque siempre existirá alguien que venda una mano de obra más baja y sin garantías laborales, lo que al final dejará la competitividad de nuestro país solo en función de salarios y cualificación ínfimos, e incapaces de competir en los sectores más dinámicos y tecnológicamente más avanzados.
Para MCA-UGT, como ha dicho hasta la saciedad desde comenzara la crisis y como viene reclamando desde 1990, el cambio hacia un modelo basado en la formación y cualificación de los trabajadores, de una calidad del empleo generador de valor añadido pasa por un diseño de una política industrial y tecnológica basada en la innovación como factor diferenciador y competitivo de nuestro país, con capacidad de adaptación a las nuevas exigencias tecnológicas y de adelantarse dichos cambios. Una industria competitiva y que consolide un tejido industrial en todas las comunidades autónomas es la base para un crecimiento sostenible y solidario, que permita que la destrucción de empleo en los momentos de crisis no sea tan aguda como lo es en la actualidad, y que esté en los niveles de los países más avanzados económica y socialmente.
MCA-UGT defiende una Política Industrial de Estado que implique al conjunto del Gobierno, es decir, desde el Ministerio de Economía – medidas fiscales, por ejemplo-, hasta el Ministerio de Medio Ambiente, pasando por el de Trabajo, Fomento –como impulsor de nuevas infraestructuras necesarias para el desarrollo productivo–, o Vivienda –como el mayor gestor de suelo industrial-, o al de Educación –con una formación profesional dirigida a las nuevas necesidades de los sectores industriales–. Una política que debe estar coordinada a su vez con las Comunidades Autónomas –dado que la mayoría tienen la competencia sobre estas materias- y las Administraciones Locales, que junto con la sociedad pública SEPES son los mayores promotores de polígonos industriales.
Es necesario mirar más a largo plazo y promover un cambio de nuestro modelo de crecimiento económico. Y para que la industria recupere el papel de motor de la economía y la generación de empleo, es fundamental que el Gobierno, en coordinación y colaboración con el resto de las Administraciones Públicas, impulse un cambio de nuestro modelo de crecimiento económico basado en una política industrial activa. Esta es la verdadera reforma que necesita España. Una reforma que debe ser negociada y acordada con los sindicatos.
El sector de la construcción
Pero no podemos olvidarnos del sector de la construcción. En el sector de la construcción se han destruido más de un millón de puestos de trabajo desde comenzó la crisis en el último año, a los que hay que sumar cientos de miles de empleos perdidos en sectores auxiliares o proveedores de la construcción, y sin olvidar a los más de cien mil puestos de trabajo que se perderán como consecuencia del recorte en las inversiones provocado por el ajuste en los Presupuestos Generales del Estado para 2011. Este empleo tiene la característica de ser temporal, como la práctica totalidad en este sector. MCA-UGT apuesta porque el Gobierno potencie acciones encaminadas a una creación de empleo más sostenible en el sector, con acciones que fomenten y potencien la obra civil, la inversión en infraestructuras que faciliten un crecimiento armónico de todas las Comunidades Autónomas, y la construcción de viviendas protegidas que permitan el acceso a la vivienda de los colectivos más desfavorecidos, junto con la edificación no residencial, las dotaciones urbanas y la rehabilitación.
No nos equivoquemos, el sector de la construcción es fundamental en ese nuevo modelo de crecimiento. Se trata de dotarle de la dimensión adecuada y desprenderle del componente de especulación sobre el que ha girado el segmento de construcción de viviendas. De hecho, el 50% de lo que entendemos por construcción es industria, además hace que la industria auxiliar funcione y que muchos sectores industriales vivan de la construcción.
Además, las Administraciones Públicas tienen que poner sus recursos formativos al servicio de facilitar la reinserción laboral de esos trabajadores y fomentar su capacitación profesional. Y no olvidemos el papel que estamos desarrollando ya los agentes sociales en esa dirección, mediante la formación para el empleo, y en este caso de manera especial la Fundación Laboral de la Construcción (FLC) o la propia MCA-UGT con los contratos programa de formación en los sectores de la madera y del metal, en este caso a través de la Fundación del Metal para la Formación, la Cualificación y el Empleo (FMF).
Decía la Vicepresidenta segunda y Ministra de Economía en el reciente debate de los Presupuestos Generales del Estado para 2011, refiriéndose a los cientos de miles de empleos perdidos en la construcción durante la crisis, que la cuestión es cómo cambiar los cuatro puntos del Producto Interior Bruto (PIB) que generaba ese sector hacia otra actividad. Bueno, pues ya lo sabe. Póngase manos a la obra.
13:55 Anotado en Política Económica, Política Social | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: lito, crisis, reforma laboral, gobierno, política industrial, huelga general |
|
Facebook | |
Imprimir



Trackbacks
La URL para efectuar un trackback en esta nota es: http://www.elblogdemcaugt.com/trackback/12140
Dejar un comentario