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04/09/09

Rentas sociales: un debate abierto

Por Laura Alonso

Secretaria de Política Social y Juventud

 

 

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La semana pasada el Presidente de la Federación Española de Municipios ha insistido en la necesidad de que las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos complementen la prestación económica de 420€ que el Gobierno Central ha aprobado para los parados que no disponen del subsidio por desempleo. Y este mismo lunes, UGT y CCOO se han reunido con el Ministro de Trabajo con el objetivo de conseguir una ampliación de la cobertura con efectos retroactivos a 1 de enero, fecha a partir de la cual se ha producido la pérdida de subsidio de desempleo a un mayor número de trabajadores desempleados.

Pero la crisis económica y las altas tasas de paro también han reabierto debates relacionados con las rentas sociales, como el de la renta básica de ciudadanía, que ha conllevado la creación de una subcomisión en el Congreso de los Diputados. La renta básica es una “renta de ciudadanía a la que se tiene derecho por el hecho de ser ciudadano de un país o residente, al margen de la existencia de rentas individuales y de la predisposición a trabajar que se tenga”. Este tipo de planteamiento debe tenerse en cuenta en un debate futuro, ya que cambiaría los planteamientos respecto a las prestaciones y servicios sociales del propio Estado del Bienestar, junto con la valoración sobre su peso en las cuentas del Estado, que podrían situarse entre el 12-15% del PIB.

 


Otro de los asuntos que se deben activar y mejorar son las rentas mínimas de inserción, una “prestación económica dirigida a quienes carecen de recursos económicos suficientes para cubrir sus necesidades básicas, que conlleva la obligación de suscribir un compromiso de inserción laboral y de participar en las acciones que estimen las Administraciones”. Desde UGT pedimos su mantenimiento, suprimiendo el requisito de ser mayor de 45 años, y facilitando su acceso a los nuevos colectivos que la crisis ha hecho emerger. Además, las rentas de inserción deben unirse a una acción formativa que facilite itinerarios que mejoren la situación de los desempleados, con una mayor relación entre la formación y el modelo productivo que se quiere implantar, y que signifiquen una interrelación con los sectores más innovadores, competitivos y con mayor valor añadido.

MCA-UGT apuesta por que el debate de las nuevas rentas de inserción o las básicas de ciudadanía se abra al conjunto de la sociedad, ya que es la forma de que los servicios y prestaciones del Estado de Bienestar se amplíen y consoliden, garantizando que ningún ciudadano esté por debajo del umbral de pobreza.

 

 

Comentarios

La nueva prestación a los parados que no tienen ingresos debe ser considerado como un primer paso en la línea de salida para conseguir una renta de ciudadanía que tenga en cuenta el derecho del ciudadano por el hecho de residir en un país determinado.

Las rentas de insercción son subjetivas, siempre hay alguien que pone las condiciones para poder acceder a ellas, y lo que debe plantearse es una renta para todos. Otra cosa distinta, es que esta renta de ciudadanía sea progresiva y se tengan en cuenta los ingresos para determinar los tramos que se aplicaran a cada persona.

Anotado por: Luis Sandoval | 15/09/09

Me parece correcto que en estos tiempos de crisis se debata sobre las ayudas a las personas más desfavorecidas. Está claro que los trabajadores lo que quieren es trabajar, tener un empleo digno y de calidad que les reporte seguridad para ellos y sus familias. Pero, ¿y mientras encuentran un empleo, de qué viven?

Cuando se ha perdido el trabajo y encontrar empleo se ha convertido en una auténtica odisea en estos tiempos de crisis, la solidaridad es tanto más necesaria que en tiempos de bonanza. Por ello estoy a favor de que se articulen cuantas ayudas se necesiten para quienes se encuentran en situación de desempleo en el bien entendido de que se trata de situaciones coyunturales.

Por ello me resultan bochornosos los discursos que desde la derecha política y empresarial se lanzan contra las ayudas a los trabajadores en desempleo y pidiendo en su lugar que se dé trabajo. Son ellos, los empresarios, quienes nos han llevado a esta situación, y ellos quienes mandan a la gente al paro. Por supuesto que hay que crear empleo y aplicar medidas dirigidas a ello. Pero al mismo tiempo hay que ayudar a quienes tienen dificultades porque las necesidades son urgentes ya, mientras que la búsqueda de un empleo se puede demorar en varios meses, siendo optimistas.

Hace un par de semanas escuché en la radio cómo desde el ayuntamiento de Madrid se ofrecían cursos formativos a cambio de ayudas para los desempleados. Lo decían muy orgullosos y sacando pecho. Solo que la ayuda iba desstinada a 1.500 desempleados y ofrecían ayudas de cuatrocientos euros, creo recordar. ¿Cuántos parados hay en Madrid? Si estas son las soluciones que dan en la derecha a los trabajadores que han pedido su puesto de trabajo, que dios nos coja confesados.

Eso sí, lo que hacen los demás es una chapuza y una improvisación.

Anotado por: Carlos Pérez | 21/09/09

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