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31/05/09
Nuevo Modelo Productivo
Por José Manuel Suárez González
Secretario Adjunto a la Secretaría General de MCA-UGT

En el pasado Debate sobre el estado de la Nación, el Presidente del Gobierno planteó la conveniencia de un nuevo modelo de crecimiento económico. Desde otros ámbitos políticos y económicos también se apoya dicho cambio para que nuestra actividad económica sea más sólida. Pero creemos que cuando hablamos de nuevo modelo productivo no todos aquellos que reclaman dicho cambio tienen las mismas posiciones de partida y menos cuales son los cambios que se deben producir. Desde hace muchos años MCA-UGT ha reclamado un cambio en el modelo productivo de nuestro país que sustituyera al modelo que ha imperado en los últimas décadas basado en mano de obra intensiva, niveles muy bajos en inversión en innovación y tecnología; sin una política industrial y tecnológica integral que tuviera en cuenta las diferencias entre las comunidades autónomas y sustentara el desarrollo y el aumento del nivel de vida de una forma sostenible, cohesionando del conjunto del país.
Para MCA-UGT el desarrollo tecnológico es la aplicación e implementación de resultados alcanzados a través de la investigación; mientras que la innovación es desarrollar nuevas ideas a los productos y servicios, a la organización del trabajo como forma de aumentar los niveles de competencia. No puede olvidarse que ambos desarrollos deben sustentarse en el factor trabajo, ya que la gran ventaja competitiva en la que tenemos que basarnos para competir, junto con los productos y servicios finales, es la competencia del trabajador, su capacidad para asimilar los nuevos procesos de innovación al desempeño de sus funciones profesionales, lo que supondrá la ventaja competitiva de nuestra economía en los mercados internacionales.
La política industrial es una de las claves para abordar el cambio: una política integral, coordinada entre los distintos ministerios con competencias en la misma – industria, fomento, educación, ciencia y tecnología, etc.- junto con las comunidades autónomas por las transferencias que éstas gestionan, que sea la base para una mayor cohesión y un reparto de la riqueza más solidaria y equitativa. La industria debe convertirse en eje del nuevo modelo productivo ya que garantiza un crecimiento sostenido en el tiempo de la economía general del país, un mayor nivel de competitividad y productividad, y los niveles más altos de empleo estable y de calidad. Las industrias deben entenderse más allá de las grandes corporaciones que son las puntales del sector, debiendo tener en cuenta que la gran industria tiene la necesidad de contar con las empresas industriales auxiliares, que en muchos casos, se convierten en centros no solo de producción sino de innovación en los productos, y de las diferencias competitivas que permiten al producto su presencia en los mercados internacionales. Es decir, se tienen que apoyar los sectores más dinámicos y competitivos, los que sirven de tracción para la economía y el empleo, tanto a nivel nacional como de cada una de las Comunidades Autónomas, con la estrategia finalista de cohesionar los territorios y facilitar una mayor relación entre el sector industrial y el de servicios.
Esta estrategia impulsará a la internacionalización de las empresas, desarrollando políticas de participación de los trabajadores en la conformación de empresas transnacionales españolas y en mejorar las condiciones laborales.
Para ello, es imprescindible una nueva Ley de Industria que establezca un marco normativo que limite la concurrencia regional, reduzca las desigualdades y ayude en la convergencia de las comunidades autónomas en el marco europeo.
Es fundamental reforzar una serie de medidas encaminadas a que la formación profesional facilite la adaptación de las competencias y conocimientos de los trabajadores a los cambios que se producen constantemente en el mercado de trabajo, garantizando que la formación profesional para el empleo sea accesible a lo largo de toda la vida. La nueva formación profesional debe profundizar en la relación entre formación y cualificación, avanzando en el Catálogo modular de cualificaciones, con unidades de competencia intercambiables y apoyando el reconocimiento de la experiencia profesional. Dentro del marco global de la formación para el empleo, ésta debe desarrollarse e implementarse en el marco de los sectores productivos y/o de servicios lo que significa una vinculación a la negociación colectiva que cohesione empresas y sectores, y no basada en la competitividad mal entendida entre Comunidades Autónomas.
Se necesita una apuesta decidida por una política energética que garantice el suministro, apueste por las energías renovables y que los precios no signifiquen un aumento de los costes de producción y una disminución de la competitividad de nuestros productos en los mercados internacionales. Deben aplicarse dos principios clave: ahorro y eficiencia energética y mejoras en la calidad ambiental.
No se puede obviar un crecimiento de la demanda energética y de la excesiva dependencia que tenemos del exterior, lo que a su vez implica una fluctuación significativa de precios en un sector regulado. Para afrontar estos problemas, deben fomentarse medidas de ahorro en los sectores del transporte, residencial y doméstico, principalmente, y en la obligación de revertir parte de los beneficios de las compañías en la mejora del servicio y de las infraestructuras necesarias.
Desde MCA-UGT apoyamos que el sector de la construcción debe tener un protagonismo en el nuevo modelo, como un pilar importante en el crecimiento económico, ya que es un sector locomotora respecto a la propia actividad industrial de sectores auxiliares para él mismo, así como, la construcción de obra e infraestructuras públicas como factor de aglutinación y crecimiento sostenible para todos los territorios, y sobre todo, porque es un sector que debe invertir más en I+D+i, abandonando la especulación que ha llevado a la actual situación.
Las grandes crisis crean nuevas oportunidades: tenemos que ser capaces de impulsar y liderar un gran acuerdo social que implante un nuevo modelo productivo en el cual el trabajo vuelva a ser un eje clave de la competitividad.
09:03 Anotado en Política Económica | Permalink | Comentarios (5) | Email esto | Tags: modelo productivo, jmsuárez |
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Comentarios
hola, a ver si en el marco del diálogo social podemos conseguir implantar la obligación a todos los trabajadores de estar afiliados a un sindicato, que lo descuenten de la nómina como la formación profesional, etc.
todos los delegados deseamos eso,mientras no consigamos eso, no tendremos la fuerza necesaria para luchar contra las injusticias.
Anotado por: alejandro | 06/06/09
Muy interesante lo que expone, me gustaria a ser posible debatir otras cosas, espero sus noticias.
Anotado por: Marisol | 11/07/11
Muy interesante lo que expone, me gustaria a ser posible debatir otras cosas, espero sus noticias.
Anotado por: Marisol | 11/07/11
Muy interesante lo que expone, me gustaria a ser posible debatir otras cosas, espero sus noticias.
Anotado por: Marisol | 11/07/11
Muy interesante lo que expone, me gustaria a ser posible debatir otras cosas, espero sus noticias.
Anotado por: Marisol | 11/07/11
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