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30/04/09
1º de Mayo: las prioridades, el trabajo y poner la economía al servicio de la sociedad
Por Manuel Fernández López 'Lito'
Secretario General de MCA-UGT
A nadie se le escapa que este año celebramos el 1 de mayo condicionados por un contexto de crisis económica de gran magnitud, que tiene sus orígenes (conviene recordárselo a aquellos que no paran de pedir una nueva reforma laboral) en una crisis financiera internacional, provocada por las hipotecas subprime y otros productos derivados, y cuyos efectos que se han visto multiplicados en nuestro país, en cuanto a número de empleos destruidos, porque esa crisis financiera ha sido una chispa que ha encontrado en nuestra burbuja inmobiliaria y en la crisis de la construcción residencial el mejor combustible posible. Porque también hay que recordar que el problema no se ha ceñido a este sector, sino a todo el tejido industrial que proveía de productos a la construcción de viviendas, desde la siderurgia hasta la línea blanca: si no se venden las casas terminadas, no se construyen más, y tampoco se producen más ventanas, puertas, tarimas, ladrillos, cerámicas, etc., pero tampoco muebles, electrodomésticos, etc. Pero esa situación no ha detenido ahí: todas las industrias relacionadas con el consumo, como por ejemplo el automóvil, se han sumado rápidamente a la crisis, como consecuencia de que el aumento del paro y la restricción crediticia ha provocado que el consumo se retraiga. Y sus efectos ya los conocemos todos en cuanto a destrucción de puestos de trabajo. No cabe duda que esta situación y sus posibles perspectivas son altamente preocupantes, porque además afectan especialmente y en primer lugar a los trabajadores, y entre ellos de forma más dura a los colectivos más desprotegidos y con condiciones de trabajo y contrato más precarias.
Nuestro país requiere cambios trascendentales y urgentes, pero estos no pueden consistir en el abaratamiento de los costes laborales, tal como reclaman algunos sectores de la CEOE. La crisis no tiene su origen en el mercado laboral y, por tanto, la solución no puede provenir de reformas laborales que únicamente servirían para acelerar la destrucción del empleo, al igual que la reducción de impuestos y cuotas sociales sólo provocaría el deterioro de los sistemas públicos de protección social, la reducción del gasto social y el debilitamiento de los servicios públicos
Las medidas que el Gobierno está poniendo en funcionamiento están dando resultados, pero éstos no son suficientes por si solos para frenar la pérdida de puestos de trabajo y las consecuencias que sobre cada persona y su familia significa una situación de desempleo.
Por eso exigimos un seguimiento riguroso, con participación sindical, de la aplicación de los fondos de inversión local y de dinamización de la economía y el empleo, la adopción de más medidas necesarias de reactivación económica, dotar de liquidez a empresas, autónomos y familias, y demandar un impulso al diálogo social, promoviendo un acuerdo orientado a tener más y mejor empleo, a ampliar la protección social e impulsar la economía productiva.
De una parte, debe responderse a la crisis con fuerza y frenar la destrucción de empleo. Por otra, Gobierno, empresarios y sindicatos debemos concentrar todos los esfuerzos en el diseño de un nuevo modelo productivo.
Proponemos una mejor estructura productiva basada en la potenciación del sector industrial, la calidad de la educación y la formación profesional, el impulso de la I+D+i para la mejora de la productividad y la competitividad, la reducción de la dependencia exterior de la energía y la promoción de la política medioambiental como factor de progreso, la promoción de programas de vivienda pública, la priorización del gasto público en infraestructuras y servicios sociales y el fortalecimiento de los Servicios Públicos.
Y también decimos que es preciso impulsar un nuevo modelo de crecimiento que garantice la cohesión social: un modelo de crecimiento sostenible, productivo e industrial, desde la calidad y la innovación, con derechos, con igualdad entre hombres y mujeres, entre inmigrantes y autóctonos, sin accidentes laborales, con protección de las personas desempleadas, con garantías para unas condiciones dignas de vida, en las que las pensiones, la educación, la sanidad o la atención a las personas en situación de dependencia sean derechos consolidados.
En este contexto de crisis, con la pérdida de puestos de trabajo como su mayor exponente y las consecuencias que sobre cada persona y su familia significa una situación de desempleo; ante la ofensiva de ciertos sectores económicos, empresariales y políticos para recortar derechos sociales y laborales; por la necesidad de luchar por dotar de una dimensión social a la economía, defender el modelo social europeo e impulsar los derechos laborales; porque tenemos que recuperar el valor del trabajo y que se convierta en el eje de la sociedad, este 1º de Mayo es especial. Debemos trasladar a la sociedad la necesidad de situar al trabajo como la mayor prioridad, sobre el que tienen que rotar la economía y las políticas. Por eso debemos convertir el 1º de mayo de 2009 en una marea humana que reivindique que hay que recuperar la ética del trabajo y hay que poner la economía al servicio de las personas y la sociedad.
120 años
Pero además se suma otra circunstancia que me parece altamente significativa: este año es el 120 aniversario del primer 1 de mayo y es oportuno recordar su historia para poner de relieve lo importante de los valores que persigue esta festividad. Debemos incitar a la reflexión tanto sobre las dificultades que tuvieron que afrontar nuestros predecesores, tan sólo para poder manifestarse y reclamar sus derechos laborales y sociales, como sobre la forma en la que los ciudadanos actuales debemos afrontar los retos que nos deparará el futuro más cercano.
Y para eso debemos recordar cómo hace 120 años las condiciones sociolaborales empujaron a los trabajadores a organizarse y crear sindicatos; cómo sus reivindicaciones se fortalecen y crece su capacidad de movilización y organización en torno a ideales de solidaridad y libertad; cómo la defensa de sus ideas lleva a esos hombres y mujeres a ser reprimidos y al exilio en diferentes ocasiones; cómo tuvieron que afrontar su diáspora, su reorganización y su lucha por esos valores de libertad y por los valores arrebatados por las dictaduras; para finalmente, llegar a la actualidad, donde el 1º de Mayo vuelve a convertirse en el foro en el que los trabajadores hacen públicas sus demandas e intereses.
En definitiva, este 120 aniversario nos ofrece la oportunidad de adentrarnos en una parte poco conocida de nuestra historia. Y no para recrearnos en el pasado, sino para que al recordarla, proyectemos a la sociedad de cara al futuro esos valores de solidaridad y libertad que siempre presidieron el Primero de Mayo, a la vez que reflexionemos sobre los nuevos desafíos sociolaborales a los que se enfrentan los trabajadores. Porque esos ideales de solidaridad son los que han llevado y llevan día a día a hombres y mujeres a luchar, a través de los sindicatos, para mejorar las condiciones de trabajo, a combatir la desigualdad, la precariedad laboral y los accidentes de trabajo, a impulsar a integración de los inmigrantes, a defender los colectivos de personas más desfavorecidos e indefensos, etc. Por eso, es el momento de que los trabajadores y trabajadoras y la sociedad en general se movilicen este 1 de Mayo junto a UGT y CCOO en defensa de esos objetivos, al igual que millones de personas que también lo harán en todo el mundo, y en muchos casos sin libertad o bajo la represión. Al igual que hace 120 años, es hora de que nos manifestemos el día 1 de mayo por el empleo con derechos y la protección social.
(Una última recomendación: visitad la página web de la Fundación AGFITEL http://www.agfitel.es y la exposición “120 años del Primero de Mayo” que esta Fundación, la Junta de Comunidades de Castilla–La Mancha y la Asociación de Amigos del Archivo Histórico Provincial de Guadalajara han organizado en las Salas del Duque del Palacio del Infantado de Guadalajara)
09:50 Anotado en Política Social | Permalink | Comentarios (2) | Email esto | Tags: 1º de mayo, trabajo, lito |
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Comentarios
Querido compañero Lito,
Tu profunda reflexión invita a pensar que quizás el mundo occidental ha estado corriendo tan deprisa, que quizás no nos estemos dando cuenta de los importantes cámbios que nos acechan, y no precisamente para bien. En primer lugar, es muy posible que durante un lustro de tiempo la economia de los llamados paises fuertes y ricos, entre los cuales se ha incorporado España, se han acomodado a un creciente desarrollo económico que parecia no tener fin.
Además de tu acertado comentario donde el origen de la crisis se alimenta del combustible generado en el sector de la construcción, continuando con todo el tejido industrial que rodea, parece poco probable que la solución sea tratar de seguir insistiendo en propuestas que se orienten en el abaratamiento del Mercado Laboral. La experiencia y los resultados dicen que ese tipo de propuestas son un fracaso, y por lo tanto debemos detenernos a reflexionar para saber si la solución está precisamente en fortalecer el Mercado de Trabajo y no al revés.
El pasado día 27, tuve la suerte de asistir en Guadalajara a la exposición "120 aniversario del primero de mayo", sinceramente me encontré con un documental histórico que me conmovió, me hizo recordar tiempos no tan lejanos pero que casi tenía olvidados, y todo ello gracias a un crecimiento económico casi sublime que en poco tiempo ha tenido nuestro pais. Ese gran trabajo realizado por la Fundación AGFITEL, que desde aqui aprovecho para mostrar mi reconocimiento, me estaba indicando que seguramente la história alli reflejada, es la que se desarrolla en la actualidad en aquellos paises donde a lo largo de la última década se ha enviado la practica totalidad del tejido industrial de los llamados paises desarrollados.
España no ha sido menos y tambien se dedicó a producir en terceros paises con baja cualificación de su mano de obra y escasa regularización de las condiciones de trabajo, pero se ha olvidado que tambien se les ha enviado la fortaleza de la economía, debilitando más si cabe la nuestra.
Estoy de acuerdo Lito, este primero de mayo debe exigirnos reflexionar para que todo lo caminado hasta ahora, sea tenido en cuenta para que los avances conseguidos, sirvan para consolidar nuestra economia, fortaleciendo nuestra indústria no solo de forma comercial, también de manera productiva, intentando demostrar que la competitividad, nada tiene que ver con el abaratamiento de la mano de obra.
Anotado por: Juan José Llorente | 30/04/09
He tenido que dejar pasar unos días antes de ponerme a escibir porque cada vez que iba a hacerlo me podía la rabia y sabía que después me iba a arrepentir de lo que iba a decir. La razón: los insultos y acusaciones que tuve que aguantar de "gente" que gritaban "UGT y CCOO, sindicatos callados y comprados". Y digo que tuve que aguantar porque me siento parte de UGT, no sólo soy afiliado, también soy militante. Partiendo del hecho de que es más fácil descalificar que convencer, también tenemos que reconocer que no debemos comunicar todo lo bien que deberíamos todo lo que hacemos. Porque mientras gritaban eso (incluso alguno de mi fábrica), yo no podía dejar de pensar en todo el trabajo y las movilizaciones en contra del ere que la empresa había presentado para mi fábrica, en las manifestaciones contra la crisis en Barcelona, en las propuestas que hacemos al Gobierno y las comunidades autónomas y que están saliendo adelante, como ampliar las coberturas a los parados, poner el contador a cero a los afectados por eres, o incluso una tarifa eléctrica barata para las familias con todos sus miembros en paro, entre otras muchísimas cosas. Pero a lo mejor esa gente cree que para hacer algo es mejor apoyar las propuestas de la patronal de abaratar el despido...Lo que hay que aguantar.
Anotado por: jordi torrens | 11/05/09
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