« Desiguales hasta en la crisis | Página de inicio | Nada es negociable si no hay alternativa al empleo »

12/03/09

En momentos de crisis, ¿Cómo evoluciona la siniestralidad laboral?

Por Saturnino Gil

Secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de MCA-UGT

 

 

saturnino_gil.jpgRecientemente, el Ministerio de Trabajo e Inmigración ha hecho públicos los datos de accidentes de trabajo en baja laboral, correspondientes al año 2008. Si los datos sobre accidentes de trabajo siempre han de ser analizados con cautela, en un año como el pasado, donde la evolución negativa del empleo ha sido tan espectacular, el repaso a las cifras de accidentes ha de hacerse con mayor prevención, si cabe.

 

Es verdad que se ha producido un decrecimiento importante del número de accidentes en 2008 respecto de 2007, pero no es tan cierto que se haya producido una minoración significativa de la siniestralidad laboral.

 

Los datos facilitados por el Ministerio de Trabajo indican que en 2008 se produjeron un total de 828.941 accidentes laborales con baja, además del número de los que se produjeron “in itínere”. De ellos, 7.064 fueron catalogados como graves y 831 fueron mortales. Supuso una disminución de los accidentes laborales del 11,28%, respecto de 2007. Los indicados datos de accidentes han de ser necesariamente analizados a luz de la evolución del empleo asalariado. La herramienta comúnmente más utilizada es la Encuesta de Población Activa y la misma seguramente aún no refleja con suficiente precisión la evolución del empleo, de hecho indica que se ha producido una disminución del mismo en 2008 respecto de 2007 de 2,89% de asalariados. Si tomamos como referencia el índice de incidencia, esto es, por cada mil asalariados cuantos trabajadores se han accidentado, éste se sitúa en 50,83%, esto es, durante el año 2008 más de 50 trabajadores asalariados de cada mil sufrieron un accidente en nuestro país.

 

 

 


Si nos referimos y analizamos los datos más significativos de los sectores cuantitativamente más importantes que se integran en nuestra Federación, podemos concluir que en metal disminuyen los accidentes laborales en un 7,10%; en madera un 17,37%; y en construcción un 23,29%. Ahora bien, ¿eso significa un decrecimiento real de las tasas de siniestralidad laboral? La respuesta a esta pregunta ya no es tan precisa, debido como decíamos antes a la espectacular disminución de empleo generada en estos sectores en 2008, y acumulada especialmente en la segunda mitad del año.

 

La forma más habitual de acercarse a la respuesta que anteriormente planteábamos suele hacerse a través del Índice de Incidencia. Pero incluso esta referencia en el año 2008 ha de hacerse con algunas prevenciones. Si el índice de incidencia lo obtenemos con los trabajadores asalariados en metal, madera y construcción, según la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre de 2008, tendremos una situación. Si tomamos en consideración la EPA de los mismos sectores del cuarto trimestre de 2008, tendremos otra.

 

Tradicionalmente nuestra Organización ha obtenido el índice de incidencia con los datos de la EPA correspondientes al 2º trimestre de cada año, por cuanto los estadísticos consideran que es el trimestre que mejor refleja el empleo medio anual. Con la población asalariada que recoge la EPA del 2º trimestre de 2008, la evolución del índice de incidencia de la siniestralidad laboral hubiera sido realmente positiva. De hecho, en metal el índice de incidencia se pasaría de 95,15 en 2007 a 89,82 en 2008; en madera pasaría de 124,01 en 2007 a 92,67 en 2008; y en construcción pasaría  de 115,63 a 97,80 en 2008. En suma, los índices de incidencia habrían disminuido en 5,33 en metal, en 31,34 en madera y en 17,83 en construcción. Sin duda decrecimientos realmente importantes para un período tan corto.

 

Pero realmente el empleo existente en la primavera de 2008 poco tiene que ver con el que fue existiendo a lo largo del verano y sobre todo el otoño del mismo año 2008.

 

De esta forma, si para hallar el índice de incidencia de cada uno de los sectores tomáramos como referencia la Encuesta de Población Activa del 4º trimestre de 2008, en relación con el 2º trimestre e 2007 tendremos, que en el metal en lugar de un decrecimiento del 5,33 del número de accidentes por cada mil asalariados, tendríamos un incremento de 0,49; en madera el decrecimiento, en lugar del 31,94 sería del 14,02; y en construcción en vez de un decrecimiento de 17,83 tendríamos un incremento del 3,59.

 

De estas cifras globales e índices reflejados se deduce que la pregunta inicial sobre evolución de la siniestralidad en 2008 no tiene una respuesta uniforme ni seguramente única. Sí podemos decir, que aún cuando los datos de siniestralidad laboral no han tenido una evolución especialmente negativa respecto del año precedente, no es el momento de bajar la guardia ni mucho menos. De hecho, la experiencia dice que en épocas de crisis y recesión uno de los aspectos que más se relaja es el de la prevención. Y además, relajada la prevención, el siguiente paso es el incremento de la accidentabilidad.

 

Que disminuyan los accidentes porque disminuye la población asalariada no puede ser motivo para que nadie “saque pecho”. La reducción de la siniestralidad debe venir por la vía de un aumento de la cultura preventiva en los centros de trabajo. Es para eso para lo que hemos venido trabajando desde hace muchos años.

 

Ni mucho menos podemos pensar que en 2008 se ha podido invertir claramente la tendencia de siniestralidad laboral. Desde MCA-UGT estamos convencidos que los avances normativos puestos en práctica en los últimos años y, especialmente,  los acuerdos e instrumentos de los que nos hemos dotado empresarios y sindicatos en algunos sectores deben redundar en una disminución del número de accidentes laborales. Pero reitero que a pesar de la disminución del empleo no está claro que se haya producido una minoración real de la siniestralidad laboral.

 

En MCA-UGT estamos muy preocupados, incluso agobiados, por las consecuencias que la crisis está teniendo sobre el empleo, pero a su vez nos inquieta la incidencia de la crisis en el ámbito de la seguridad y salud laboral. Es difícilmente explicable que todavía se sigan produciendo accidentes como los que ocurren día a día. Y más cuando las causas de esta situación son estructurales y las mismas año tras año: incumplimiento sistemático de las leyes y los convenios, ritmos de trabajo excesivos y elevadas jornadas laborales, precariedad laboral, falta de formación profesional y en salud laboral, insuficientes medidas y medios por parte de la Inspección de Trabajo, etc. En suma a pesar de las grandes dificultades actuales por las que atraviesa el empleo, ojalá que la salud laboral no vuelva a ser la asignatura pendiente de nuestro mercado laboral. Que cuando la primacía debe pilotar sobre el empleo no sea a cambio de un retroceso en la salud y seguridad de los trabajadores en su centro de trabajo.

 

17:10 Anotado en Política Económica | Permalink | Comentarios (1) | Email esto | Tags: saludlaboral, siniestralidad, empleo, sgil | |  Facebook | |  Imprimir

Comentarios

Espero, que en el cercano congreso confederal, Mca-UGT , incinda y que logre que la aplicación de la estrategia Española de seguridad y salud laboral, sea una realidad, y con los agentes de preveción sectoriales,tengamos una de las mejores herramientas, para poder llegar a aquellas empresas, donde de forma manifiesta la lucha sindical tiene un
gran deficid por su escasa presencia activa ,en la pequeñas empresas, aquellas donde no tenemos representación, y que el ambito empresarial,ataca y acosa a aquellos , que defienden en su pequeño ambito de trabajo, la salud y seguridad de sus compañeros de tajo.Donde no estamos presentes los resultados en siniestralidad, claramente son tozudos
y nos dan la razon, mas y peores resultados en las tasas de siniestralidad.

Anotado por: jose | 16/03/09

Dejar un comentario