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25/03/09
Ayudas a la automoción: una apuesta de país por la industria y la confianza frente a la crisis
Por Rogelio Luís Mena
Secretario Federal de MCA-UGT-Responsable Sector Automoción
En un marco de grave crisis internacional, donde las dificultades cada día desbordan todas las previsiones, el sector de automoción (fabricantes y componentes) se configura como una necesaria apuesta industrial y estratégica de nuestro país, dada su importancia en cuanto a empleo, producción, exportación y peso en el PIB, junto a lo que significa como elemento de influencia y efecto arrastre -hacia arriba en sectores como la siderurgia y hacia abajo en comercialización, distribución, servicios posventa, talleres de reparación, etc.-, sin olvidar su repercusión indirecta en la economía, a través de sectores como el financiero o el asegurador, o inducida o en los ingresos públicos mediante la propia fiscalidad tanto municipal, como autonómica o estatal, además de ser un indicador mediático y de confianza social y generador de opinión entre los ciudadanos. Por todo esto, el Plan Integral de Automoción, como expresión de la concertación y el dialogo social entre Gobierno Central y agentes económicos y sindicales, debe ser un ejemplo a imitar para afrontar el presente con garantía de futuro.
España, como país, y como primer productor de vehículos industriales, tercero de automóviles de Europa y octavo mundial, tiene un plus de responsabilidad en el contexto nacional e internacional, por lo que debe trasladar mensajes de esfuerzo y trabajo, también de apoyos e inversión, de mantenimiento de empleo y del tejido productivo, de confianza en definitiva, y ello, para reactivar el consumo como elemento determinante para la resolución de la crisis, y de esta forma poder situarnos en cabeza del pelotón, para afrontar con posición de liderazgo la salida de la misma.
El empleo en ensambladoras y auxiliares supone casi medio millón de trabajadores, supone más del 9% del PIB y es un factor de equilibrio de la balanza comercial dado que exportamos una media del 86% de los vehículos fabricados y un 52% de los componentes, todo ello además de significar un referente nacional en I+D+i, en definitiva todos debemos compartir que la automoción es uno de los mayores exponentes de una industria española eficaz, eficiente, productiva y de calidad.
El Automóvil, por razones obvias, es un sector estratégico para nuestro país por lo que las ayudas deben ser el esfuerzo y compromiso de todos por una industria que día a día construye futuro y que tiene ganado por meritos propios un lugar destacado en el contexto internacional. La importancia para España de las fábricas de automóviles y camiones y los parques de proveedores y empresas de componentes es, por tanto, incuestionable.
Por todos estos motivos es por lo que el Plan Integral de Automoción, como expresión de la concertación y el dialogo social entre Gobierno central y agentes económicos y sociales debe ser un ejemplo a imitar, también por las Comunidades Autónomas, para afrontar el presente con garantía de futuro.
El Plan Integral de Automoción es fundamental dentro de este contexto. De ahí la importancia de todos esos prestamos, ayudas y subvenciones -absolutamente necesarias- acordadas y articuladas en el marco de ese Plan Integral, y singularmente dentro del Plan de Competitividad incluido en el mismo, que con una dotación de 800 millones de euros propiciará inversiones por valor de más de tres mil millones de euros condicionadas a planes industriales con nuevos vehículos, motores, etc., como así se ha reflejado en las solicitudes presentadas por fabricantes y Auxiliares que supongan hoy el mantenimiento del empleo y la actividad, y la generación de riqueza y trabajo mañana y que finalmente ha aceptado el Ministerio de Industria.
Aunque en el Plan se han recogido gran parte de las aportaciones de MCA-UGT, tanto en lo relativo al Plan de competitividad, como al VIVE, así como en materia de logística y cuestiones financieras, y sobre todo en cuanto a la reposición de las prestaciones por desempleo -“contador a cero”- en caso de expedientes de regulación de empleo, y qwue los proyectos a los que se ayude tienen que conllevar un compromiso de empleo, debemos hacer aún mayores esfuerzos para ayudar al sector y por tanto a sus trabajadores del mismo. Y ello desde el Ejecutivo Central pero también desde las comunidades autónomas.
Ayudas también de las autonomías
En primer lugar, las comunidades autónomas tienen que articular ayudas complementarias con el Plan de Competitividad y el Plan Integral, condicionadas también al mantenimiento del empleo, que estimulen la presentación de nuevos planes de inversión por parte de la industria automovilística y dirigidas a facilitar nuevas inversiones que produzcan un efecto multiplicador en el conjunto del sector.
MCA-UGT considera que el consenso entre el Ministerio de Industria y los agentes sociales que ha dado lugar al Plan de Competitividad del Automóvil ha facilitado que las empresas del sector hayan presentado 413 solicitudes de ayudas y proyectos de inversión que suponen unos 4.109,778 millones de euros, produciendo una apuesta del sector de automoción por el futuro de la industria y el empleo en España. Este plan articula las condiciones para que las empresas del sector puedan acceder a los 800 millones de euros de ayuda previstos por el Ministerio en el marco del Plan Integral del Automóvil, y vinculados al mantenimiento del empleo, tal y como reclamó esta Federación, y supone que el Ejecutivo apoyará la quinta parte del total de las inversiones que se realicen dentro de este Plan. Finalmente, la resolución de la convocatoria de ayudas del Plan de Competitividad del Sector de Automoción, autorizada por el Consejo de Ministros el pasado viernes 20 de marzo, ha repartido los 800 millones de euros con que se ha dotado el plan entre 156 proyectos de empresas radicadas en trece comunidades autónomas. Estos proyectos contemplan una inversión conjunta de 3.069 millones de euros durante este año.
La elevada respuesta del sector al Plan de Competitividad, junto al hecho de que en la convocatoria aprobada por el Consejo de Ministros el pasado viernes se hayan quedado fuera de las ayudas oficiales 203 proyectos, que suponían una inversión asociada de unos mil millones de euros, hace necesario, a juicio de MCA-UGT, que además de los 800 millones de euros aportados por el Gobierno Central, los Ejecutivos Autonómicos complementen esta disponibilidad de ayudas económicas en el ámbito de sus Comunidades para, juntos, dar un mayor impulso a un sector estratégico para nuestro país como es el automóvil.
Respecto a la concesión de las ayudas a esos proyectos, esta Federación insiste en que deben dirigirse prioritariamente a la inversión, a I+D+i, a la formación, al mantenimiento y creación de empleo y a nuevos productos y modelos, al objeto de reforzar nuestra posición y liderazgo nacional e internacional, y sin olvidar ningún territorio. Se trata, en definitiva, de optimizar y rentabilizar al máximo esas ayudas. Estos mismos criterios deben ser, a nuestro juicio, los que las Comunidades Autónomas deben priorizar a la hora de valorar las ayudas al sector, y de manera especial los relacionados con el empleo.
No obstante, MCA-UGT ha advertido que se va a oponer a cualquier pretensión, sea del ámbito que sea, que persiga utilizar el dinero público destinado a revitalizar al sector en facilitar deslocalizaciones o pagar indemnizaciones y despidos, y advierte del necesario control y seguimiento de las aportaciones que se realicen en cada ámbito.
La Federación cree positiva la propuesta del Ministerio de Industria de crear un grupo de trabajo encargado de aglutinar la actuación de todas las Administraciones implicadas en el sector del automóvil, en el marco de la Conferencia Sectorial de Industria, foro en el que está presente la Administración Central y Autonómica, aunque estima necesaria la presencia en el mismo de los sindicatos a fin de dar cabida a la voz de los trabajadores en el diseño de todos aquellos planes que afecten a sus puestos de trabajo.
En segundo lugar, tenemos que reclamar al Gobierno que mantenga en 2010 el Plan de Competitividad para consolidar al sector. A juicio de esta Federación, los proyectos de fabricantes de automóviles y camiones presentados pueden significar no sólo la consolidación de nuestro espacio internacional como primer fabricante europeo de vehículos industriales y tercero de automóviles, sino un impulso a los parques de proveedores y empresas auxiliares por el efecto arrastre y por las ayudas, también directas, a las nuevas tecnologías, y por tanto, del empleo de este sector, que en conjunto, ocupa a más de 200.000 trabajadores. El nivel de respuesta por parte de la industria del automóvil con propuestas de inversión cinco veces superior al montante de las ayudas del Gobierno, junto al hecho de que, como ya dije, 203 proyectos por valor unos mil millones de euros se hayan quedado fuera del plan de ayudas de este año, hace pensar a MCA-UGT que el Plan de Competitividad debe mantenerse también en el 2010 con el fin de consolidar la recuperación del sector, por lo que así se lo ha trasladado al Ministerio de Industria en la citada reunión. Y además, con el fin de adelantarse a la evolución del sector, el diseño de esa nueva convocatoria debe iniciarlo inmediatamente.
Más crédito y mayores facilidades de acceso
En tercer lugar, es fundamental un mayor compromiso y apuesta de Estado por parte de los Bancos y Cajas, facilitando préstamos y permitiendo el acceso a los créditos ICO a las pequeñas y medianas empresas del sector. Es de justicia que, en reciprocidad al esfuerzo del Gobierno y de la sociedad española para ayudar al sector financiero, este inyecte liquidez al sistema facilitando créditos, tanto propios como del ICO.
En cuarto lugar, y ahora en que volvemos a oír con insistencia que el Ejecutivo tiene que articular ayudas directas a la demanda, el Gobierno y el sector debe fomentar el Plan VIVE como instrumento fundamental para incentivar el consumo, sin olvidar que también es necesario destinar líneas de crédito directo a las empresas financieras de las marcas de automóviles al objeto de facilitar el acceso a préstamos para la compra de coches (tenemos que recordar que hoy en día se deniegan casi siete de cada diez créditos que se solicitan para este fin).
MCA-UGT considera muy positivo el Plan VIVE en la medida que facilita la financiación para la compra de un automóvil, especialmente desde las modificaciones introducidas en diciembre, cuando se amplía a 10.000 euros (antes 5.000) la financiación al 0% y se establece una tasa de interés fijo del resto del préstamo (hasta el 2,5%). Además, introduce la posibilidad de incluir un año de carencia del principal, lo que supone para un vehículo de 15.000 euros, que el primer año sólo se pagarían los intereses correspondientes a 5.000 euros, lo que tomando un tipo de interés del 7,5%, supone una cuota mensual de 31 euros. Por otro lado, se elimina la obligación de que se financie el 100% del precio del vehículo, para permitir al comprador financiar parte del coste del vehículo con financiación propia y que elija el importe a financiar.
Teniendo en cuenta que España más del 80% de los coches se compran mediante un crédito y dadas las dificultades actuales de los ciudadanos para acceder a los mismos, es una medida acertada que ha permitido que 5.283 automóviles se hayan adquirido a través de este sistema en la primera quincena de febrero, el 20% de los automóviles vendidos en ese periodo.
Ahora bien, MCA-UGT considera, utilizando esos mismos razonamientos, que es necesario que el Ministerio de Industria extienda la fórmula del Plan VIVE a la compra de vehículos industriales y comerciales superiores a 3,5 toneladas. Aunque esta Federación ya había conseguido que el Ministerio de Industria ampliara en diciembre su aplicación a los vehículos de transporte de mercancías de hasta 3,5 toneladas, a la vista de las dificultades de las pymes y los autónomos para acceder a créditos y su negativa repercusión en la actividad económica y el empleo, y dada la caída de ventas y de producciones de estos camiones (e incluso rescisión de pedidos en curso), que ha supuesto una caída de las matriculaciones en enero del 50,7% en el caso de los vehículos comerciales y del 72,2% en los industriales, con su efecto pernicioso en los puestos de trabajo de este sector, MCA-UGT opina que el Gobierno debe aplicar este tipo de plan a este segmento.
Esa extensión del Plan VIVE permitiría generar dinamismo y empleo desde dos ópticas: desde la actividad económica de esas pymes y autónomos, y desde la propia del sector de fabricación y venta de vehículos comerciales e industriales. La razón de esta petición es facilitar a los autónomos y a las pymes el acceso al crédito necesario para la compra de estos camiones y furgones, a la vez que repercutirá positivamente en la venta y fabricación en España de los mismos, y por tanto en el empleo en este sector
En quinto lugar, MCA-UGT como lo ha hecho siempre, apoya cualquier iniciativa sobre energías limpias y sostenibles medioambientalmente, como es el caso del coche eléctrico, pero entendidos como proyectos complementarios de futuro. Por eso, desde el punto de vista industrial, de producción y de empleo, es indispensable que tanto el Gobierno como las comunidades autónomas comprometan a los fabricantes en la adjudicación y desarrollo de coches tradicionales para su fabricación en las plantas españolas como se ha priorizado en el Plan de Competitividad.
Finalmente debemos significar que de la grave crisis internacional, de la que también vamos a salir, debe ser aprovechada con el concierto de todos para hacer un esfuerzo en formación y modernización, en inversiones en tecnología y salir de esta forma reforzados de la dificultad, por lo que la apuesta por la industria, con las ayudas de las Administraciones Públicas, es siempre una inversión rentable para un estado y en un escenario socioeconómico adverso de grave crisis como la actual es una necesidad económica, social, laboral y generadora de confianza para el conjunto de la sociedad para dinamizar el consumo y como elemento fundamental para la resolución de la crisis.
Por todos estos motivos es por lo que el Plan Integral de Automoción, como expresión de la concertación y el dialogo social entre Gobierno Central y agentes económicos y sindicales debe ser un ejemplo a imitar, también por las Comunidades Autónomas, para afrontar el presente con garantía de futuro.
11:10 Anotado en Política Económica | Permalink | Comentarios (1) | Email esto | Tags: actualidad, rmena, automoción, automóvil, industria, crisis |
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Comentarios
Las ayudas del país están muy bien, pero la industria del automóvil no puede vivir sólo de ayudas gubernamentales y de rebajas salariales.
Los automóviles no son productos de primera necesidad y los fabricantes, si pretenden vender sus vehículos, lo primero que tienen que comprender es que el dinero tiene que circular. Si los trabajadores no tienen salarios dignos, aquellos que tengan vehículo tendrán que cambiarlo cada 10 años, no podrán cambiar cada 2 años, como sería deseable para la industria.
Además, si se sigue destruyendo empleo y se sustituyen los despedidos por becarios, con salarios muy inferiores a los mileuristas, por mucho que se ofrezcan descuentos de 1.500 ó 2.000 Euros no podrán adquirir vehículos medios de más de 20.000 Euros, sólo llegará, en el mejor de los casos, para vehículos low cost, al menos durante los 5 años que se pretende que estén en esta situación los nuevos contratados.
Anotado por: Mª Angeles Perez | 19/08/09
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